Recomendaciones para la Prevención del Acoso Escolar
El acoso escolar es un tema que preocupa mucho hoy en día tanto en los centros escolares como en las familias. De una manera muy general hoy en D-LETRAS abordamos a continuación cuales serían algunas de las recomendaciones o medidas adecuadas para favorecer una prevención del acoso escolar.
Recomendaciones de Acoso para los Alumnos
Con los alumnos sería conveniente:
- Organizar sesiones de información y sensibilización dirigidas tanto a profesores como a alumnos.
- Potenciación de la figura del tutor para que se constituya en referente y persona de confianza en caso de sufrir algún tipo de maltrato, humillación, etc. en el centro.
- Acción tutorial en relación al alumno individual: conocimiento del alumno, de sus características psicológicas más importantes, su rendimiento académico, habilidades de inserción social, condicionantes familiares, expectativas depositadas en el alumno por los profesores, su familia, él mismo, su autoestima…
- Acción tutorial en relación al grupo-clase: conformación del grupo; grado de inserción de cada uno de los alumnos en el grupo; liderazgo del mismo (positivo o negativo); cohesión en torno a ese liderazgo; desestructuración, en su caso, del grupo; adjudicación forzada de roles para algunos (el payaso, el tonto, el fuerte, el “mariquita”, el chivato…); asunción “voluntaria” de roles, en muchos casos como medio de defensa. En resumen, se debe conocer en profundidad la estructura y conformación del grupo porque un grupo enfermo, igual que una sociedad enferma, favorece y justifica todo tipo de conductas inadecuadas.
- Promover metodologías que favorezcan la interacción, el aprendizaje cooperativo y la responsabilidad compartida.
- Potenciar un rol del profesor que favorezca la empatía, el diálogo y las actitudes de acercamiento y buena disposición.
- Favorecer los estilos de aprendizaje que valoren la diversidad (flexibilidad grupal…)
- Trabajar el conocimiento del alumno (desarrollo evolutivo, características emocionales, capacidades de inserción social, de relación interpersonal…)
- Trabajar contenidos funcionales y útiles para la vida, contenidos actitudinales (respeto a la diferencia, a la diversidad…) y contenidos procedimentales (escucha, alumnado protagonista de su aprendizaje, currículo inclusivo…)
- Aplicar programas en comunicación y habilidades sociales que permitan afrontar situaciones de conflicto en positivo.
- Enseñar los valores de igualdad y respeto mutuo, tratando obstáculos como son el racismo o el sexismo.
- Fomentar la capacidad de ponerse en el lugar de los demás, coordinando derechos y deberes.
También, de forma transversal, en todas las áreas y materias, se pueden fomentar valores y actitudes relacionadas con el respeto a las normas de convivencia. La educación en competencias emocionales es una forma de conseguir y de prevenir conductas poco saludables en los centros educativos.
Enseñar habilidades que permitan comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales a través de dimensiones como la conciencia emocional, el control de la impulsividad, el trabajo en equipo, el cuidarse de sí mismo y de los demás proporcionará una extraordinaria ayuda para la prevención del acoso escolar entre iguales.
Recomendaciones de Acoso para las Familias
En lo que se refiere a las familias:
- Establecer vías de comunicación permanente con ellas, más allá de las informaciones puntuales.
- Hacer sentir a las familias que el centro no es un medio hostil, sino un lugar de encuentro y diálogo donde pueden acudir para resolver los problemas.
- Promover relaciones fluidas con las familias.
- Ayudar a educar a los padres a través de la educación de sus hijos y viceversa. A través de la educación familiar los hijos deben tener garantizadas unas condiciones básicas de las que depende su calidad y que contribuyen a prevenir cualquier tipo de violencia.
- Una relación afectiva cálida, que proporcione seguridad sin proteger en exceso.
- Un cuidado atento, adecuado a las cambiantes necesidades de seguridad y autonomía que se producen con la edad.
- Una disciplina consistente, sin caer en el autoritarismo ni en la negligencia, que ayude a respetar ciertos límites y aprender a establecer relaciones basadas en el respeto mutuo, antítesis de la violencia y del modelo de sumisión-dominio.
- Contextos y rutinas de comunicación en los que los adultos estén dedicados exclusivamente a compartir los juegos y actividades con sus hijos.
- Motivación por ser eficaz y por superarse, educando en las habilidades necesarias para lograrlo.
- Oportunidades y habilidades para establecer relaciones de amistad basadas en el respeto mutuo.
- Colaboración con la escuela, buscando conjuntamente soluciones para afrontar mejor un problema compartido.
- Protección a los niños y a los adolescentes de la violencia que llega desde las pantallas de la televisión y otras tecnologías, mientras se les educa en su utilización con fines educativos.
- Comprensión recíproca de padres e hijos.
Psicóloga y Maestra en audición y lenguaje







