Hoy en D-letras te diremos cómo afrontar el estrés y desasosiego que preceden al verano, con consejos prácticos para adaptar tu rutina y mejorar tu bienestar emocional. ¡Prepárate para unas vacaciones relajadas y llenas de energía
Estrés y Desasosiego en las Últimas Semanas Antes del Verano
Tan cerca el tan deseado verano y lejos de estar felices, nuestras fuerzas flaquean y parece que no llegamos a más. Nuestra principal sensación es desasosiego y desconcierto. Tenemos la impresión de haber perdido el control y no sabemos como hacer para recuperarlo.
No podemos recuperarlo, sólo aceptar y tolerar el momento inestable. Eso es bastante complicado porque venimos de funcionar con mucho control, orden y organización y de repente tenemos que pasar a otro formato diferente. Necesitamos flexibilidad mental y apertura.
No sabemos que pasa, pero lo cierto es que las últimas semanas de junio y primeras de julio suponen un cambio y un tiempo estresante. Notamos que nuestro estado de ánimo está ciertamente irritable, surgen conflictos y discusiones con mayor frecuencia y parece que todo está fuera de control.
Cambios de Rutina y Control Emocional
Llevamos mucho tiempo deseando salir fuera de la rutina, sin embargo, cuando llega el momento, buscamos desesperadamente otra nueva rutina que nos ayude a centrarnos. Nos cuesta improvisar, dejarnos llevar, perder el tiempo…
Pues todo esto es algo normal y necesario en la adaptación a un nuevo estado. El ser humano necesita tiempo y pasar por distintos estados emocionales para llegar al equilibrio. Para poder alcanzar el equilibrio es necesario pasar de un estado a otro y aprender en ese contraste
Estrategias para Adaptarse a la Nueva Etapa de Verano
Ser conscientes de nuestro estado y visualizarlo como algo temporal nos va a ayudar mucho a vivenciar cada situación de manera más adaptativa. Cuando yo pienso que lo que está pasando no es permanente, la angustia que sentimos es manejable.
Actividades y Técnicas para Aliviar el Estrés
- Hacer mucho ejercicio físico.
- Practicar técnicas de relajación.
- Poner humor en casa en cada situación.
- Hacer acuarelas o manualidades con los niños.
- Disfrutar de una peli en familia.
- Salir de excursión solos en familia.
- Mirar fotos de este año y hablar sobre esas situaciones.
- Jugar a expresar emociones.
- Mucho paseo y aire libre.
- Pararnos a darnos un masaje.
- Escuchar música.
En conclusión, sólo tenemos que dejar pasar los días y contemplar nuestro alrededor. Sin analizar conductas, sin buscar explicaciones, sin desesperarnos con lo que vemos que va mal o está fuera de control.
Estamos en unos días complicados que nos van a ayudar a trabajar nuestra tolerancia a la frustración, a aceptar que no tenemos siempre el control de todo y que favorece el control de nuestras emociones. Aunque en el momento puntual no lo consigamos visualizar, es importante tener paciencia y confiar en que es un proceso necesario.
¿Qué más podemos pedir a este momento? Una sonrisa y mucha paciencia.
Todas las aguas siempre vuelven a su cauce. Conseguiremos llegar a nuevas rutinas y nuevas estructuras en verano y estaremos de nuevo más relajados con mucha más apertura y tranquilidad.
Cuando lleguen las vacaciones en playa, montaña y demás lugares, dejad entrar a la desconexión total, a la vivencia del momento presente y a disfrutar de la absoluta contemplación. Entrenaros en la disposición completa hacia los demás y llenaros de energía.
Psicóloga y Maestra en audición y lenguaje







